El avistaje de aves es una de las actividades turísticas que más ha crecido en los últimos años en Argentina y en el mundo. Almafuerte, por poseer espejos de agua privilegiados como el Lago del Dique Piedras Moras (se lo llama así por las rocas volcánicas de color que se ven a su alrededor), el Rio Ctalamochita (tienen vinculación con las voces indígenas “Ctala” y “Mochi”, que significan “Tala” y “Molle”, respectivamente), el Balnerario Municipal y el Canal Molina (el sistema de riego diseñado por el fundador de Almafuerte, Pedro C. Molina, a fines del siglo 19), no podía quedar exenta de su realización.
Viajes y Noticias. com.ar se reunió al medidodía con tres integrantes del Grupo de Avistaje “Piscu Yaco” (en el idioma indígena Aguada de Pájaros), en el río Ctalamochita, para realizar una recorrida por las costas del cristalino curso de agua y avistar una gran cantidad de aves, unas 22 de las 45 que pueden verse más, en horas de la mañana. Guiaron nuestra visita, simpáticos y serviciales, Claudia Meteña, Darío Boaglio y Carina Antón. Además, el grupo está conformado por pueden Mario Ricci, Sonia Bonino, Hugo Lubatti, Luciana Schettini y Damián Daghero (cuatro son de Almafuerte, dos de Río Tercero y otros dos de Villa María).
“Las salidas de avistaje, solas o comuntarias, son un hobby para nosotros. Cada uno tiene su trabajo aparte. Arrancamos mi esposo Mario y yo y después se fueron prendiendo los demás. No lo hacemos con afán de lucro. Dos veces al años hacemos el censo neotropical de aves acuáticas, en febrero y julio, y durante el año salidas con jardines de infantes”, comentó Claudia, mientras nos ayudaba a medir las guía de distancia de los prismáticos.
Entre las distintas variedades de aves que se pueden avistar en el río y también en el Balneario Municipal figuran patos (barcino, maicero, cuturí, pico grueso), biguá, cacholote, benteveo, picabuey, cardenal, tacuarita azul, monteritas, petitero, teros (común y real), chingolo, gallaretas, macá grande, picaflor, zorzal negro, gaviotas (capucho café, capucho gris), garza gande, carancho, chimayo, carpincho real, chinchero grande, horneo, cotorras, palomas (manchada, torcaza, doméstica, torcacita, yerutí y picazuró), patos (picazo, gargantilla, cuchara y colorado), pájaros carpinteros y hasta el Martín Pescador grande.
Claudia agregó: “En primavera vienen aves que migran del Ártico, como el águila pescadora, que es muy esquiva y está en el medio del lago. Tenemos la suerte y alegría de registrarla durante cinco años en los censos de verano, y vienen porque hay comida buena. Los pitotoy y playeritos, vienen a comer a la parte sur de américa latina y se van a principios de otoño. Vuelven al Àrrtico, crían allá y en primavera vuelven hacia acá”.
Museo El CAMIARE un espacio para la revalorización de la memoria
El Museo Antropológico de Almafuerte reúne en dos salas y en otra próxima a inaugurarse centenares de piezas históricas vinculadas al patrimonio natural y cultural de la región.
La visita de Viajes y Noticias en Almafuerte arrancó con una recorrida por el Museo Antropológico Regional CAMIARE” (Marc), ubicado en la antigua estación de trenes de la ciudad, un área de divulgación del patrimonio natural y cultural de la región. Nos recibió Silvana González, la responsable del Museo, quien junto a Nadia Gobetto guió la visita por las tres salas del Marc, que fue reinaugurado el 27 de diciembre de 2013, aunque manteniendo su actual fachada. Al ingresar, el visitante se topa con una réplica gigantesca de los comechingones, los indígenas típicas de la región, que le sirve para ir adentrándose en parte de la etapa histórica y cultural que recrea el museo.
El Marc ofrece interesantes colecciones de paleontología, arqueología e historia, que se resumen en el nombre del museo, CAMIARE, que hace referencia al lenguaje que utilizaban los más antiguos habitantes de la zona y convoca a la función del emprendimiento como comunicador del patrimonio histórico de la zona.
La primer sala de denomina “Primeros Habitantes” y contiene la colección de piezas de José “Bertito” Basualdo, con más de 300 piezas arqueológicas de cerámica, basalto rojo y hueso, entre otros materiales. Se destaca un gigantesco colmillo de un animal prehistórico conocido como mastodonte de las pampas. Se lo encontró cuando empezaron las excavaciones para construir el Dique Piedras Moras, junto a un ejemplar completo de un gliptodonte, que fue donado al Museo de Ciencias Naturales en Córdoba.
La segunda sala, denominada De los Nuevos Pobladores y Ferrocarril, cuenta con elementos representativos de la época en la que el ferrocarril impulsó el desarrollo económico y el asentamiento de inmigrantes europeos en la región.
Silvana comentó que en enero pasado llegó de visita al museo “un señor de Santa Fe, que estaba muy emocionado. Cuando le preguntamos el motivo, nos comentó que el lugar donde hoy está emplazado el museo fue su casa de infancia, ya que su papá fue el jefe de la vieja estación del Ferrocarril. En donde están las salas estuvieron las habitaciones de la casa y las boleterías de la estación. Fue un momento muy emocionante”.
La tercer sala, próxima a inaugurarse, está destinada a la colección donada por la familia de Mariano Fernández, con piezas procedentes de la subregión Valles y Quebradas. Se podrán observar piezas correspondientes a los períodos temprano, medido y tardío de la región del NOA, como urnas funerarias, pucos, vasos, ollitas, jarras, estatuillas, torteros, pipas, morteros, bolas y puntas de flecha.
Museo “Camiare” está ubicado en Av. Islas Malvinas 401,
en la vieja Estación del Ferrocarril
está abierto de lunes a sábado, de 8 a 13 y de 14 a 19.
Más info en sobre
Avistaje de aves; Facebook: https://www.facebook.com/grupopiscu.yaco/about y https://www.facebook.com/pages/Aves-de-Almafuerte-y-Calamuchita/123666954353935?fref=ts