DIARIO DE TURISMO
Editado en Córdoba - Argentina

TE CUENTO MI VIAJE

Vacaciones en Arraial D´ajuda

Te cuento mi viaje a un sitio de Brasil que me enamoró. Su naturaleza, la tranquilidad, la hospitalidad de su gente, su pequeño centro pueblerino y por supuesto, sus playas, lo hacen un destino ideal para descansar y realmente disfrutar de unas renovadoras vacaciones.

Viernes 24 de Mayo de 2019
  • posada beijamar
    Foto Paulina Peña
    posada beijamar
  • trancoso
    Foto Paulina Peña
    trancoso
  • posada
    Foto Paulina Peña
    posada
  • Playa Pitinga
    Foto Paulina Peña
    Playa Pitinga
  • Mirador Largo Dájuda
    Foto Paulina Peña
    Mirador Largo Dájuda
Paulina Peña
Paulina Peña | paulinap@viajesynoticias.com.ar

Este viaje lo hice con la compañía de mi mamá. La verdad que no pudimos haber elegido destino más perfecto para la ocasión. Nos dio espacio para relajarnos y encontrarnos juntas pero a la vez, cada una con su propia paz interior. Por todas sus cualidades que te contaré a continuación, lo considero un lugar ideal para quienes buscan tranquilidad plena.

Aquí, un resumen de lo mejor de Arraial Dájuda.

Primero, miremos el mapa. Arraial está a unos 4 kilómetros del aeropuerto de Porto Seguro y si bien la distancia es muy corta, para llegar hay que tomar una balsa (ferry) que cruza el río en un viaje de unos 10 minutos. Aquí comienza el camino donde se disponen posada tras posada, una más bonita que la otra. En nuestro caso, elegimos la Posada Beijamar, sobre la que me gustaría empezar hablando antes que nada porque ¡No puede ser más bonita! Toda rodeada de vegetación, con caminos y puentes de madera que te permiten caminar sobre una laguna artificial con peces y todo. Cada puente lleva a una habitación diferente, mientras las hojas de las plantas adornan todo el entorno y cuando digo todo, es todo literalmente porque hay muchísima vegetación. Al final, el restaurante y la salida a la playa. Música brasilera suave todo el día, una linda piscina y claro, estamos en Brasil así que este combo va acompañado de la amabilidad y buena onda de todo el personal que atiende. ¿Te imaginás acá? La verdad que desde el momento que nos recibieron las valijas, entramos en una sintonía muy especial y ya estábamos 100% de vacaciones.

Las opciones de alojamiento son bastante similares, la mayoría con un formato rústico y pequeño. Este es uno de los rasgos que distinguen al destino, y desde mi punto de vista, uno de los “pro” más importantes. No existen los grandes hoteles. Aquí todo es acogedor.

Ahora bien, ya estamos alojados ¿qué hacemos? La propuesta del lugar es visitar distintas playas dentro del mismo Arriaial y también algunas un poco más alejadas que se distinguen por su belleza y valen la pena el recorrido. Además, su centro es digno de varios paseos al atardecer y durante la noche, donde no puede faltar la visitar a la iglesia y su famoso mirador Largo D’ajuda.

Empecemos por las playas.

Nosotras elegimos conocer dos playas puntuales que nos parecían interesantes de visitar. Dejamos de lado las típicas del centro ya que preferimos espacios más tranquilos. Debo admitir que estábamos tan tranquilas en la propia de la posada que realmente no daban ganas de salir de sus reposeras, pero también queríamos conocer más de Arraial así que fuimos a otras dos playas que nos parecieron hermosas.

Playa do Espelho: Esta playa se encuentra a una hora de viaje de Arriaial, en Trancoso. Su mar es de un hermoso celeste claro y temperatura cálida y cuenta con locales gastronómicos sobre la arena que son encantadores. Pero además de la playa, Trancoso se destaca por su pequeñísimo centro de solo unos 200 metros donde se reparten pequeños restaurantes de todos colores. Verdaderamente pintoresco. Al final, comienza el camino que conduce a la playa, rodeado de vegetación y un silencio increíble que se corta solo con el sonido de las aves de fondo.

Playa Pitinga: Esta se encuentra a unos 30 minutos de Arriail. Aquí el atractivo es el mar, también de un color celeste súper bonito, y lo más importante, los increíbles acantilados de las montañas rojizas que se ven de fondo y que la convierten en una zona ideal para practicar parapente. Recomendación: Ir temprano por la mañana ya que el sol se esconde a la siesta detrás de las montañas.

Ahora sí, un poco del centro de Arraial:

A lo largo de la calle de piedra principal, la Rua Do Mucuge, se extienden locales de todo tipo y múltiples opciones gastronómicas. Por las subidas y bajadas propias de esta calle, te recomiendo ir con calzado cómodo para que puedas caminar sin problemas hasta la Iglesia de Nuestra Senhora d Ajuda y disfrutar del mirador que está justo detrás de ella. Además de la hermosa vista que ofrece, aquí lo especial son las miles y miles de cintas de colores que la gente deja en la pared del mirador luego de pedir sus deseos. Un datito extra: La mejor hora para la foto es justo antes que caiga el sol.

Finalmente, lo mejor es terminar el día con una buena cena en alguno de los restaurantes del centro y volver a descansar para al día siguiente disfrutar la playa desde temprano.

Playa, paseos lindos por el centro, hermosas vistas, gente amable y vegetación por todos lados. ¿Se puede pedir algo más de un destino? Para mí, estuvo ideal.